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"LA BARQUILLERA"

 
 
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MALAQUITA Y TURQUESA
 
 
Roca de malaquita
 
Figura de turquesa
 
Collar de turquesa
 
Figurita en turquesa
 
 
     

(Los colores del cobre)

La turquesa es una gema de característico y atractivo color azul claro, a veces con tendencia al verde. Es un fosfato hidratado de aluminio y cobre. Y es precisamente el cobre el “responsable” del vivo color azul. Pero también puede alterarse por reacciones químicas con otras sustancias, e incluso por el calor o la luz. Cuando sucede alguno de estos desafortunados procesos, se dice que la turquesa “se muere”, por ello debe tratársela con cuidado y evitar cosméticos o detergentes.

La malaquita (carbonato de cobre) es una piedra semipreciosa de llamativo color verde intenso, que suele alternar tonos claros y oscuros en bandas paralelas o en anillos concéntricos. Y también debe al cobre su color. Resulta muy pesada (casi cuatro veces más pesada que el agua) y no muy dura, admitiendo un bello pulimentado que, junto a su atractivo color, la convierte en un material muy vistoso. También se la debe proteger de los ácidos y del calor.

El nombre de turquesa se debe a que antiguamente la ruta comercial que la traía desde Persia (Irán) pasaba por Turquía. También existe en el Sinaí, en Australia, en el Tibet y en Arizona. Es frecuentemente imitada con otras piedras teñidas o “reconstruidas”. En cuanto a la malaquita, los grandes yacimientos tradicionales estaban en Los Urales, de donde la extraían los zares rusos para adornar sus palacios. Después aparecieron nuevos yacimientos muy importantes en Africa, destacando los de Katanga (Congo). También existen yacimientos en Australia, Chile, Zimbawe, Sudáfrica y Arizona.

Tanto la malaquita como la turquesa eran muy apreciadas en la antigüedad por los egipcios, griegos y romanos, que las utilizaban como piedras ornamentales, amuletos o, incluso pulverizadas, para colorear los párpados.En estas civilizaciones se les atribuían además poderes mágicos y protectores.

Otras piedras de vivos colores debidos al cobre son la Crisocola (o turquesa peruana) y la Piedra de Eliat (Israel) que es una interpenetración de crisocola, turquesa y malaquita.

 

 
           
           
           
           
           
           
           
         
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